Citroën GS: confort e innovación ‘made in Spain’

un Citroën GS de color blanco

Situado un escalón por debajo del mítico DS Tiburón en la gama del fabricante francés, el Citroën GS es uno de los automóviles más destacados de la España de los años 70 y 80 del siglo pasado por partida doble: además de figurar en la memoria colectiva de los españoles que vivieron acontecimientos como la Transición política o el Mundial de Fútbol de 1982, este modelo se produjo en Vigo. Concretamente, se fabricaron 153.983 unidades del GS entre 1984 y 1986.

Presentado en el Salón de París en 1970

La andadura del Citroën GS se inició en 1970 con su presentación en el Salón del Automóvil de París. Diseñado por Robert Opron, que posteriormente también se encargaría de concebir los exclusivos SM y CX, el GS combinaba la aerodinámica de un cupé con las características propias de una berlina.

Un año después de su puesta de largo fue elegido Coche del Año en Europa. En cuanto a su evolución, en 1972 la oferta se enriqueció con la llegada de una variante familiar break, en 1976 recibió un ligero restyling y en los años 80 pasó a denominarse Citroën GSA. En total, la firma gala fabricó cerca de 2,5 millones de unidades de este modelo.

Citroën GS break
La versión ‘break’ del GS apareció en 1972 y destacaba por su amplio portón.

Con motor rotativo Wankel

Inicialmente, el Citroën GS equipaba un bloque de cuatro cilindros de 1.015 cc, refrigerado por aire, que entregaba una potencia de 60 CV y facilitaba alcanzar una velocidad máxima de 150 km/h. Como curiosidad, desde Citroën recuerdan que esta mecánica también se utilizó en las motos de la marca francesa BFG en los años 80.

A esta motorización se sumarían otras. Entre ellas, cabe destacar el propulsor de pistones rotativos Wankel que montó el Citroën GS Birotor. Rendía 107 CV, permitía rodar a 175 km/h y se comercializó entre 1974 y 1975. Y si bien destacaba por la ausencia de vibraciones y un funcionamiento silencioso, el consumo de combustible era elevado, lo cual limitó su vida comercial.

Citroën GS
El confort de marcha fue una de las señas de identidad del modelo francés.

Citroën GS: confortable e innovador

Con un diseño aerodinámico y elegante, chasis de aleación ligera, frenos de disco y suspensión hidroneumática, el Citroën GS era sinónimo de un confort, digno de una limusina, que se convirtió en su principal reclamo publicitario en los anuncios televisivos.

En cuanto al interior, encomendado al prestigioso diseñador Michel Harmand, poseía un salpicadero futurista con elementos innovadores como el velocímetro, que imitaba la forma de una lupa, o un freno de mano integrado. El GS dejó dejó de producirse en 1986 y su protagonismo lo heredó el Citroën BX.

12 de agosto de 2025. Por Redacción Mobilitynews. Fotos: Citroën.

tablero de instrumentos del Citroën GS
El centro del tablero de instrumentos estaba presidido por un velocímetro-lupa.