Cómo reducir el consumo de combustible un 15% con técnicas de conducción eficiente

una mujer conduce un automóvil por carretera a una velocidad de 88 km/h

La subida del precio de los carburantes es un asunto que cada vez preocupa más a los automovilistas. Ante una cuestión que afecta al bolsillo y, por lo tanto, disminuye el poder adquisitivo, los expertos aconsejan poner en práctica los consejos de conducción RACC, pues son de gran ayuda y contribuyen a reducir el consumo de combustible hasta un 15%.

Presión correcta de los neumáticos

El mantenimiento adecuado de los neumáticos es uno de los factores más determinantes para optimizar el consumo de combustible. En este sentido, circular con una presión más alta de la recomendada tiene consecuencias como una menor adherencia, un desgaste irregular, un mayor riesgo de sufrir cortes o pinchazos… Y hacerlo con una presión por debajo de la recomendada aumenta el gasto de carburante.

Por el contrario, una presión correcta contribuye a reducir el consumo de combustible entre un 3% y un 5%, además de prolongar la vida útil del neumático y mejorar la seguridad. Por ello, los profesionales recomiendan:

  • Revisar la presión de los neumáticos, al menos, una vez al mes y antes de realizar un viaje largo.
  • La comprobación debe hacerse con el neumático frío, siguiendo las indicaciones del fabricante y, a ser posible, en talleres especializados o con un manómetro fiable.

Velocidad constante

Mantener una velocidad constante es otra técnica de conducción que facilita reducir el consumo de combustible. De manera especial, la franja más eficiente se sitúa entre 90 y 100 km/h. Circular por encima de esas velocidades, advierten los profesionales, conlleva un aumento del gasto:

  • Conducir a 110 km/h, en lugar de 100 km/h, puede incrementar el consumo en torno a un 9%.
  • Y circular a 120 km/h aumenta el gasto de carburante hasta un 30% respecto a hacerlo a 90 km/h.

Aprovechamiento del freno motor

De igual manera, aprovechar el freno motor ayuda a reducir el consumo de combustible. Esta técnica consiste en levantar el pie del acelerador y dejar que el vehículo avance por inercia con una marcha engranada. Y es especialmente útil al descender puertos de montaña, en las aproximaciones a semáforos en rojo o al circular en entornos urbanos con tráfico denso.

En los coches modernos equipados con sistemas de inyección electrónica, el uso del freno motor se traduce en un consumo prácticamente nulo. Además, otra de sus ventajas es que reduce el desgaste de las pastillas y los discos de freno.

Eso sí: esta técnica, observan los expertos, debe practicarse de forma segura y manteniendo el control del vehículo en todo momento. Para ello, conviene evitar reducciones bruscas de marcha, permanecer atentos al uso del freno y el embrague –por si fuese necesario utilizarlos en cualquier momento– y respetar la distancia de seguridad con los vehículos precedentes.

Aire acondicionado y ventanillas

Por último, un uso correcto del aire acondicionado y las ventanillas también es de gran ayuda para reducir el gasto de carburante:

  • Conduciendo a poca velocidad, lo más indicado es bajar las ventanillas ligeramente si se desea ventilar el habitáculo.
  • Y a medida que se incrementa la velocidad, es aconsejable subir las ventanillas para evitar el impacto negativo de la resistencia aerodinámica y, si es necesario, hacer un uso moderado del aire acondicionado. Al respecto, es recomendable mantener la temperatura entre 21 °C y 24 °C.

En conjunto, todas estas técnicas de conducción eficiente permiten reducir el consumo de combustible hasta un 15%. Y no menos relevante, también mejoran la seguridad y el confort a bordo y contribuyen a disminuir el desgaste de algunos componentes del vehículo.

1 de abril de 2026. Foto: Freepik.