Caminar por la ciudad debería ser un placer saludable y sostenible. Un ejemplo de ecomovilidad. Pero en esta ciudad del sur de la Comunidad de Madrid, cada paseo pone de manifiesto una triste realidad: la suciedad en Leganés es cada vez más evidente y preocupante. Aceras sucias, papeleras rebosantes, márgenes ajardinados abandonados y un sinfín de residuos acumulados dan forma a un paisaje urbano que desincentiva los desplazamientos a pie.
Calles sucias y falta de limpieza
La presencia de pelusa amarilla procedente de los árboles, envoltorios de chucherías, bolsas de plástico, latas y botellas se ha convertido en algo habitual. Pasear por muchos lugares del municipio revela poca eficacia por parte de los servicios de limpieza. Durante días e incluso semanas, estos residuos permanecen visibles sin que se aprecie una actuación regular de los operarios de limpieza. La suciedad en Leganés no es algo puntual, sino un problema persistente que afecta a la imagen de la ciudad y a la calidad de vida de sus vecinos.
Falta de civismo y responsabilidad compartida
Pero no toda la culpa recae en el consistorio. Otro factor preocupante es la actitud incívica de muchos ciudadanos. Por ejemplo, es habitual encontrar montones de cáscaras de pipas en parques, bancos y aceras, restos que permanecen ahí durante demasiado tiempo. Esta falta de educación cívica agrava aún más la suciedad en Leganés. Por lo tanto, la ciudad necesita limpieza y también un cambio de actitud colectiva.
¿Dónde están las soluciones a la suciedad en Leganés?
Pese a haber presentado sugerencias y quejas al Ayuntamiento –lo hubiera hecho igual si la formación política gobernante fuera otra–, continúo viendo mucha suciedad en determinados puntos que se acumula con el tiempo, generando una mala impresión y/o malos olores. Urge, pues, una actuación firme por parte de la administración local: más recursos para la limpieza urbana, una mayor presencia de operarios en las calles y campañas de concienciación ciudadana.
11 de junio de 2025. Por Redacción Mobilitynews.

